Primero que nada, los quiero saludar y agradecerles por sus comentarios sobre la histórica anéctoda de la rata. Sí, también incluyo cariñosamente a las personas que me preguntaron por la rata!! Pregunta válida.
Tres de ustedes me dijeron que debería escribir mis aventuras más seguido. Lástima,si hubieran sido cuatro hubiera puesto un “fans club”
Les dejo entonces una de mis últimas aventuras:
Se supone que Bikram yoga tiene todo tipo de beneficios. De acuerdo con Bikram (pionero e inventor de este movimiento de yoga) casi que resuelve cualquier problema. Infección de sinusitis? Problemas de hígado? Dolores crónicos de espalda? Fiebre del dengue? Bueno, pues ponganse sus pantalones Lululemon y diríganse a su Bikram yoga local para que sus problemas se resuelvan.
O talvez no. Como principiante incrédula, me dirigí a mi primera clase llena de preguntas, expectativas y ciertamente esperanza, pero no creyendo que contorsionar mi cuerpo de forma x o y me iba a dar poderes mágicos curativos.
Describir este tipo de yoga es muy sencillo: 90 minutos haciendo 26 posiciones, en un cuarto caliente a 43 grados Celsius y 47% de humedad. Ustedes saben lo que es ir al gym y despues meterse en el sauna? Pues bueno, es casi lo mismo pero se ahorra uno tiempo al combinar los dos.
Llegar a la clase fue uno de los retos más difíciles, gastronomicamente hablando. Manejar a las 6 de la tarde, sin haber comido en dos horas (regla de la clase) y tener que pasar por IHOP, McDonald’s, Starbucks, y una mega pastelería es bastante duro, sin contar que tuve que sostener la respiración, ya que a la par del estudio hay un restaurante de comida japonesa. Smells like boicot spirit!!
Llegar al estudio y acomodarse ya es otra cosa. Nunca tuve en cuenta que mi clase coincidía con la terminación de otra y pues bueno, meterse a un cuarto caliente donde por lo menos 15 personas han sudado por hora y media no es jugando. Convencer al cerebro de que la nariz esta “engañandolo” (yeah, right! ) y que el olor es soportable, ha sido a lo que más me ha costado acostumbrarme, de ahi mi cariñoso apodo a la clase: Pacuso. Definicion del término a continuación.
PACUSO: patas, c*lo y sobaco.
Me acomode y rapidamente di un vistazo a mis colegas yogis. La mae de la par mia haciendo mil monadas con tatuajes, el mae de adelante con mini shorts: “perdonga (como dice mi hijo Edward) pero yo no planeaba ver el cuchi a nadie en esta clase” yuck! Y por supuesto la niña con el corte de astroturf. Qué es un corte astroturf se preguntan ustedes? Es raparse los lados de la cabeza y teñirse el centro de verde. Muy muy bonito. En realidad, NO.
Comenzamos la clase con un saludo a la nueva “amiga” (yo). Todos sonrienron ligeramente hacia mí, pero en el fondo yo sabía lo que estaban pensando: “A ver cuanto le dura la sonrisota a esta mamona”.
Luego hicimos ejercicios de respiracion profunda y estiramiento. “Streeeeetch yor body out!” Decia la profesora. “Puuuuuuuh [pull] your stomach uuuuuup!” Como si estuviera tratando de ir al baño con estrenimiento en lugar de dictar una clase. Al menos, se escuchaba entusiasmada .
La profesora no demuestra las poses. Me encontre yo atada entonces a mi distraído oído. “Traigan su brazo izquierdo debajo del derecho. No Marcela, el izquierdo. No, no ese, su OTRO izquierdo” me decia ella. Ah! la clase perfecta para el tipo de personas como yo!!!!: Clumsy by nature. Les prometo que en alguno de todos los “waivers” que firme al principio de la clase, decía que tenía que ser uno por lo menos primo hermano de alguno de esos maes que trabajan el “Cirque de Soleil” …….mínimo. Envidiaba yo la soltura de Kermitt the Frog y la de los demás muppets.
A los 40 minutos de la clase, deseaba yo, haberme traído algo así como un “Cruzrojista Asignado”. Si, un mae que estuviera listo a venir a soplarme el culito y a darme agua de pipa para poder seguir adelante.
Pocas veces he sentido la necesidad de abandonar algo (algo, no alguien J),pero ese algo tuvo el poder de hacer que quisiera vomitar, descomponerme y verme verde al mismo tiempo. Resolución, orgullo y una super poderosa oración (Thanks God!!!Thumbs up!!!) hiceron que finalmente pudiera terminar la clase.
Humildemente, empapada en sudor (y mamada) me sente en mi carro a analizar todo lo que acaba de experimentar. La meditación no duro mucho, porque habia parqueado el carro frente a la pastelería. Distracciones de la vida!!! Creo que me va a tocar entranar mi mente más que mi cuerpo.
Les comparto de mi primer día de Bikram yoga, porque ya han sido dos meses de esto. Sí, no solo volví a clases (ah! mi lado masoquista) sino que ahora hasta lo disfruto (ah! mi lado masoquista y perverso) . Les garantizo que en lo personal los beneficios de salud han sido maravillosos y casi hasta mágicos.
Si tan solo pudiera ignorar el olor a pacuso……………….




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